Terapia de Pareja

En los últimos años se ha puesto muy de moda asistir a una terapia de pareja. Lo que es un indicador de que las personas están siendo más conscientes de la calidad de sus relaciones de pareja. Y también, están más conscientes de que estar en pareja es un decisión, y como toda decisión, puede cambiar.

Hace décadas, uno se casaba y debía mantener ese matrimonio, independiente de la calidad de éste. Simplemente, por haber hecho una decisión en el pasado, debíamos hacernos cargo sin siquiera cuestionarlo.

Hoy en día,pareja separarse y/o divorciarse, es una alternativa real. Por lo que es sumamente normal que nos preguntemos por nuestra relación. Lo que es muy bueno, ya que nos da ciertas libertades. Pero por el otro lado, es un riesgo ya que podemos
tomar la relación como algo más desechable y transitorio.

Es común que frente a un conflicto con nuestra pareja no tengamos claro si se debe a un problema nuestro, de nuestra pareja o de nuestra relación. Por lo que podemos invertir mucho tiempo en culpar y responsabilizar a la otra persona, en vez de hacer un ejercicio de reflexión y análisis para superar el problema.

La terapia de pareja consiste en un proceso psicoterapéutico de análisis y reflexión, donde su objetivo principal es mejorar la comunicación entre los miembros de la pareja, y así poder relacionarse de manera más sana y amorosa.

El terapeuta en conjunto con los miembros de la pareja, analizará cuáles son los elementos
que están generando problemas en la relación. Con esta información en conjunto establecerán objetivos y estrategias para resolver sus conflictos.

La clave para poder tener una buena terapia de pareja es la comunicación basada en la confianza , sinceridad y el compromiso. Sin estos tres elementos es muy complejo poder generar los cambios necesarios.

Debemos poder sentir la libertad de comunicarnos sinceramente con nuestra pareja. Muchas veces, por no querer herir al otro, o por miedo de que nuestra pareja se enoje, evitamos decir lo que nos pasa. Por lo que, sin decir lo que nos está pasando o molestando, es muy difícil cambiar la situación.
En la terapia de pareja, se debe dar ese espacio de respeto y confianza, para que ambos miembros de la relación sientan la posibilidad de expresarse libremente. El terapeuta cumple una función de mediador entre los dos, para que el diálogo se pueda dar de manera sincera y respetuosa. El psicólogo nos guía y orienta para que los miembros de la pareja puedan expresar sus necesidades, sus miedos y también a mantener la calma frente a las posibles críticas de la otra persona.

 

Es muy importante entender, que durante el comienzo de la terapia de pareja, parezca que comienzan a aumentar un poco nuestros problemas de relación. Pero esto no es cierto, solamente, al comenzar a enfrentar el problema, se hacen más conscientes las diferencias en la relación, pero no significa que éstas aumenten. Solamente implica que la pareja se está haciendo responsable de su situación. Como dice Jacques Lacan: “Para hacer terapia hay que romper los huevos”.

Por lo mismo es sumamente recomendable, que se desarrolle toda la terapia de pareja, ya que si decidimos dejar de ir justo en el comienzo, puede ser que tengamos los problemas muy presentes y nos olvidemos de los motivos por los cuales estamos en pareja.

Por último, es fundamental que los dos integrantes de la relación estén interesados en asistir a la terapia. Ya que si uno de los miembros no tiene motivación en asistir, es poco lo que podrá aportar para superar sus dificultades. En esos casos, es más recomendable que la persona que está interesada en ir a terapia de pareja, asista solo él o ella a un psicólogo especialista en problemas de pareja. Así no siente culpa por obligar a la otra persona, y en la medida que vaya abordando sus propios miedos y dificultades, podrá aportar para mejorar la relación.